
El fútbol sudamericano se rinde ante la resistencia y la pizarra venezolana. El Barcelona de Guayaquil, bajo la impronta táctica de César Farías, firmó una de las gestas más gloriosas de su historia reciente al eliminar al Botafogo en la Fase 3 de la Copa Libertadores 2026.
Tras el empate 1-1 en el partido de ida y con Farías cumpliendo sanción, el asistente Grenddy Perozo tomó el mando en la zona técnica para ejecutar un plan de juego impecable que silenció el Estadio Nilton Santos.
El protagonista absoluto de la epopeya fue José Contreras. El guardameta venezolano se transformó en una muralla infranqueable, deteniendo una ráfaga de ataques del «Fogão» que buscaba desesperadamente el boleto.
José Contreras fue la figura la eliminatoria
La solidez de Contreras bajo los tres palos del Barcelona permitió que el solitario gol de Milton Céliz fuera suficiente para sellar el 0-1 definitivo (2-1 global) y desatar la euforia del «Ídolo del Astillero» en suelo brasilero.
A pesar de los conocidos problemas económicos de la institución, el conjunto ecuatoriano ha demostrado una «garra» inquebrantable, dejando en el camino a potencias como Argentinos Juniors y ahora al Botafogo.
Con este triunfo heroico, el Barcelona asegura su lugar en la Fase de Grupos, reafirmando que el proceso de Cesar Farías ha devuelto la jerarquía internacional a un equipo que hoy celebra su regreso a la élite continental por la puerta grande.
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