
La atmósfera en la Selección de Venezuela se caldeó tras el anuncio oficial de la FVF: Jefferson Savarino no vestirá la camiseta nacional en la FIFA Series 2026 ante Trinidad y Tobago y Uzbekistán. El escueto comunicado de @selevinotinto, alegando que el jugador «informó que no se encuentra en condiciones de incorporarse», desató una tormenta digital que divide a la fanaticada entre la decepción y la defensa técnica.
Desde Brasil, fuentes cercanas al Fluminense confirman que Savarino nunca llegó a aceptar plenamente el llamado. La decisión, según reporta @paulopedrobrand, responde a un deseo del jugador de permanecer en Río de Janeiro para realizar trabajos específicos durante el parón internacional.
Con el inicio de un nuevo ciclo tras el fracaso del proceso anterior con Fernando Batista, la ausencia del zuliano se siente como un balde de agua fría para quienes exigen máximo compromiso en cada llamado, por muy amistoso que sea el compromiso.
¿Es válido priorizar al club sobre la selección ante rivales de menor jerarquía? Para muchos, el gesto de Savarino es una señal de alerta sobre su deuda pendiente con el equipo nacional, donde su brillo en clubes no ha terminado de trasladarse al campo internacional con La Vinotinto.
Mientras tanto, el «Flu» celebra su permanencia en Brasil, pero en Venezuela, el debate sobre el «sentimiento nacional» apenas comienza.

Diario Vinotinto El pulso del fútbol venezolano: Análisis independiente y actualidad Vinotinto.