
El Templo Sagrado de Pueblo Nuevo fue el escenario de un inicio de temporada electrizante. El Deportivo Táchira arrancó la era de Álvaro Recoba con un sólido triunfo 3-1 ante el Anzoátegui FC, en un partido que tuvo de todo: desde el drama en los doce pasos, hasta la magia de «Cariaco» González.
El partido parecía ponerse cuesta arriba para el carrusel aurinegro por la falta de efectividad. Adalberto Peñaranda, quien llegó con la misión de ser el referente ofensivo, vivió minutos de pesadilla al fallar dos penales consecutivos. El guardameta del Anzoátegui FC se erigió como la figura momentánea al detener ambos disparos, silenciando por momentos a la hinchada tachirense y castigando la falta de contundencia local.
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Fratta y Cariaco: La jerarquía que marcó la diferencia

Pese al dominio, el Táchira mostraba ciertas grietas en el repliegue que los orientales intentaron aprovechar. Sin embargo, al minuto 68, el uruguayo Guillermo Fratta rompió el cerrojo con un cabezazo certero tras un tiro de esquina, poniendo el 1-0.
El gol liberó la tensión y permitió que apareciera la magia. Al 75′, Luis «Cariaco» González frotó la lámpara con una habilitación magistral para que Peñaranda finalmente se sacara la espina y mandara el balón al fondo de las redes, celebrando con rabia su primer tanto del torneo.
Aunque Velasco logró descontar para la visita y ponerle suspenso al cierre, el propio «Cariaco» González se encargó de sentenciar la historia en el tiempo de descuento (90+3′) para el 3-1 definitivo. El Táchira de Recoba muestra una cara ofensiva ambiciosa, aunque con detalles tácticos por pulir en defensa, pero suma tres puntos vitales para iniciar con el pie derecho el transitar del astro uruguayo en el fútbol venezolano.
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